Rosa Valdeón: “La corrupción es un robo, y eso nadie lo entiende”

Rosa Valdeón. Alcaldesa de Zamora por el Partido Popular

La alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, es una mujer sin pelos en la lengua, con las ideas claras y fiel a sus ideas. Hemos hablado con la militante del Partido Popular para preguntarle acerca de los temas de actualidad más polémicos, además de las situaciones en las que se ha visto inmersa por luchar realmente por lo que cree. Después de una experiencia de doce años en política parece que está convencida de que es bueno un cambio de aires en el partido, sobre todo porque no cree que ella y sus filas caminen en una misma dirección.

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Rosa Valdeón, Alcaldesa de Zamora, durante la entrevista

¿Usted da por finalizada la crisis del ébola?

No, creo que lo que sí se ha finalizado es el primer impacto, el primer caso en España. Pero desgraciadamente lo natural es que una enfermedad que no está erradicada, teniendo en cuanta que hay una libertad de movimiento, de personas que vienen de África a Europa o ciudadanos europeos que van allí, lo lógico es que se detecten más casos y que habrá que seguir trabajando. Creo que al fin y al cabo la opinión pública tiene que ser madura, tiene que conocer que existe, lo que no quiere decir que tengamos que generar alarma, todo lo contrario, sino decir que hay una serie de precauciones que tendremos que tomar las administraciones públicas y otras que tendrán que tener en cuenta los ciudadanos.

¿Cómo cree que se ha gestionado en general en España la crisis del ébola que ha sido tan importante a nivel social?

La gestión como tal creo que se ha hecho en la medida de lo que se conocía en ese momento, es decir, había unos protocolos que se aplicaron, pero es cierto que la primera vez que se aplican las cosas pueden fallar porque falta esa parte de entrenamiento o de hábito por parte de todos. Pero creo que ha habido fallo en la comunicación de la gestión de lo que se estaba haciendo porque España tiene un sistema sanitario público muy por encima de muchos países.

Antes ha comentado que se ve que la opinión pública prefiere que este tipo de cosas las comunique un experto en sanidad ¿cree que le problema ha sido ese o que realmente no ha habido una verdadera trasparencia a la hora de comunicar?

Yo creo que al principio sí que hubo una cierta descoordinación en los mensajes, pero es verdad que la credibilidad la dan más los profesionales que los políticos, por muy profesionales que podamos ser. Quizá ese fue uno de los fallos, que probablemente el Ministerio en vez de hablar en primera persona tendría que haber dejado, desde el principio, hablar a los profesionales sanitarios.

Pero realmente hubo dos partes de esta gestión, al menos en el ámbito de la comunicación, primero cuando lo llevó Ana Mato y después cuando se creó un gabinete de crisis, ¿cree que este gabinete tenía que haber existido desde un inicio?

Cuando pasas las cosas es más fácil opinar. Pero con libertad y con naturalidad tenemos que decir que sí, es decir, en estos problemas que son tan complejos y que llegan por primera vez no puede tomar la decisión una persona, lo lógico es que haya un gabinete de expertos que sean los que marquen las pautas a los políticos. Creo que en esos casos siempre lo mejor es dar amplitud. Pero, insisto, no me gusta juzgar, en ese momento quizá la propia ministra quiso adelantarse a tranquilizar a los ciudadanos y en este caso no consiguió el objetivo.

 

“A veces los partidos tenemos miedo a hablar, ¿por qué?”

 

Después de crear el gabinete, realmente la ministra ha quedado en un segundo plano por completo a lo largo de la crisis ¿en qué posición cree que la deja ahora mismo?

Creo que esto no se tiene que entender como una desautorización, sino quizá como una elevación. Es un problema que va mucho más allá de lo sanitario, afecta al Ministerio de Exteriores porque hay personas que van y vienen a la zona de África que está infectada por el ébola, también afecta a todos los ministerios y a Europa, por eso quizá elevar la actuación a la vicepresidenta ha sido bueno. No vamos a verlo tanto como una desautorización al Ministerio, aunque pudiera haber una parte mínima de eso, sino como implicar a todo el Gobierno en el que puede ser el problema más grave de salud a nivel mundial.

¿Cree que ahora mismo la ministra tiene credibilidad como para enfrentarse a otra crisis que pueda suceder u otro contagio que pueda haber en España?

De los errores es de lo que más se aprende. Una de las pocas ventajas que hay en los cargos políticos es que tenemos, si queremos, a nuestra disposición a todos los profesionales. Creo que si ha habido algún error de comunicación o de transmisión, la ministra habrá aprendido y en los próximos casos estoy segura de que llamará a todos los profesionales antes de salir o de enfrentarse a la opinión pública.

En esta misma línea de la sanidad ¿cómo ve que están afectando los recortes en Castilla y León?

Castilla y León es una de las comunidades autónomas que mejor valoración tiene su sistema sanitario entre los ciudadanos, y no solamente el sanitario, sino el social, el educativo… Somos conocidos en el resto de España como una comunidad autónoma que tiene unos servicios públicos de calidad. Por eso creo que aunque los pequeños ajustes siguen existiendo y todos miramos el dinero, no quieren decir que se haya restado en calidad, ni muchísimo menos. Considero que es un problema también de ser más conscientes, de la eficacia y de la eficiencia.

 

La alcaldesa considera que ha habido fallos en la comunicación de la gestión del ébola.
 

Ha sido pionera en muchas ocasiones, fue la primera en ocupar la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, que ahora mismo tiene un gran valor ¿qué aportaciones cree que ha dado esta consejería desde que la presidió en sus inicios hasta ahora?

En Castilla y León ha sido básica porque los servicios sociales, aunque existían antes de crearse la consejería, había unos que eran parte de la Junta, otros de los ayuntamientos, otros de las diputaciones… Pero faltaba esa unión, es decir, poner todos los servicios sobre la mesa y ordenarlos. Antes si un ayuntamiento no tenía en cuenta cierto servicio no había nada que se lo garantizara a los ciudadanos y ahora la comunidad, además de ordenarlos, ofrece una garantía por ley.

Has sido la primera mujer alcaldesa de Zamora, en este papel que ha tenido rompiendo moldes ¿considera que es más difícil siendo mujer llegar a ciertos objetivos en política?

Me gustaría decir que no, pero para ser sincera tengo que decir que sí. La igualdad está garantizada por ley, vemos ahora las listas electorales, por ejemplo, y es obligatorio que el número de hombres no supere al de mujeres. Pero cuando nos vamos a las alcaldías están entre el 10 y el 15%, luego de alguna forma la mujer no encabeza esas listas y es cierto que a veces todavía hay que romper determinados prejuicios porque en señalados puestos de responsabilidad no hay igualdad. El por qué, no lo sé.

Pero sí que es cierto que cada vez hay más alcaldesas en España y más mujeres en el poder. ¿Cree que está preparado nuestro país para una mujer presidenta?

Tendría que estarlo, porque si están preparados en países como Brasil que tienen un nivel de desarrollo socioeconómico y cultural menor que el nuestro, España debería de estarlo y si no lo está, como se dice coloquialmente, nos lo tendríamos que hacer mirar porque llevamos más de 30 años de democracia en los que se ha evolucionado. España no se parece en nada a la de esa etapa de después de la dictadura, por tanto tendría que ser absolutamente natural que pudiera haber una mujer al frente del gobierno. Y vuelvo a decir, que si no lo hay es preocupante.

Como alcaldesa ¿ha sentido a veces miradas acusatorias o criticas hacia el vestuario o la manera de peinarse?

Sí, absolutamente y además es algo contra lo que me revelo porque no creo que a nadie le guste. A la mujer se nos critica por cosas que no tienen nada que ver con nuestro trabajo ni con nuestra gestión, como pueden ser aspectos del vestuario, aspecto de la expresión, aspectos familiares, personales. No se si son esos micromachismos que dicen que existen, pero algo hay. Yo me revelo y a demás creo que tendríamos que hacerlo todos. He vivido algunos episodios desagradables simplemente por críticas machistas y sí que tengo que decir, que la respuesta social cuando lo dices es positiva. Desde luego se nos juzga y se nos exige mucho más que a los varones.

¿Cómo ve determinadas palabras de compañeros como el Alcalde de Valladolid cuando hizo sus polémicas declaraciones sobre los ascensores y las faldas?

En esos casos, y con todo el cariño que se le puede tener a una persona, a un compañero o el respeto en lo profesional, ese tipo de expresiones no se pueden utilizar. Cuando me han preguntado mi opinión lo he dicho, creo que no colaboran para nada a esa igualdad, por eso son absolutamente detestables en política. Ahí sí que tenemos que ser muy cuidadosos, puesto que lo que dice un político tiene una importancia. Y sea quien sea, compañero o no de filas de partido hay que mostrarse tajante. No me gusta.

 

“Expresiones como las del Alcalde de Valladolid no se pueden tolerar”
 

Siendo habituales este tipo de declaraciones por parte de León de la Riva ¿no cree que desde el Partido Popular debería de haber un toque de atención que acabase con esto?

Creo que los comportamientos personales son difícilmente sancionables desde una organización. En esos casos yo sí lo digo y no tengo ningún inconveniente en hablar con el Alcalde las veces que se necesiten, pero no me gusta que los comportamientos y las frases hechas hacia la mujer con ese tono despectivo salgan de un compañero, por lo que tampoco me puedo callar.

Pasamos a unas declaraciones polémicas (“cada menstruación es un aborto”) suyas como las que hizo sobre el aborto ¿cómo cree que lo trataron los medios de comunicación?

Eso fue una autentica manipulación, y siento decirlo ante un medio. Afortunadamente fueron muchos los periodistas que salieron a defenderme y la propia cadena que lo emitió no lo repitió. Nunca pensé que se pudiera llegar a ese extremo, porque acudía vía telefónica a una tertulia en la que una persona, con un componente muy sectario llevó todo a un extremo, y dentro de ese extremo llegué a explicar que un embrión congelado una vez que se destruye es un aborto y que por esa regla de tres, un embrión o un óvulo fecundado que no se implanta y se expulsa en la menstruación también podía ser considerado como un aborto técnicamente. Eso sacado del contexto en el que lo estaba explicando fue como decir una barbaridad. El periodismo tiene que tener una ética y por eso se lo agradezco a los que me defendieron.

Todas sus declaraciones han sido en contra de la ley del aborto.

Sí, sigo manteniéndolo y afortunadamente creo que el Presidente Rajoy ha tomado una decisión lógica como es retirar ese anteproyecto porque no solamente no satisfacía a la mayor parte de las personas, y no hablo solamente de militantes y simpatizantes de un partido o de otro, sino que creo que era un retroceso social que iba en contra de la tónica de todos los países europeos. El decir que una mujer con un feto con graves malformaciones tenga que pedir unos informes psiquiátricos para demostrar que eso le supone un daño psíquico, eso era tan obvio que no sé cómo llego si quiera a plantearse.

Rosa Valdeón entrevistada por Cristina Bello

Rosa Valdeón entrevistada por Cristina Bello

Muchos sectores han visto decisión como una estrategia para no perder las próximas elecciones ¿opina lo mismo?

Quiero pensar que no es eso, sino que ha sido porque desde un principio ese proyecto no ha tenido apoyo. Si nos retrotraemos a la presentación por parte del Ministro hubo pocos miembros del Gobierno, ni el propio Presidente, que lo avalaran. Quizá dejaron unos meses para ver si se conseguía llegar a un consenso, se vio que no y Rajoy tomó la decisión de cortar. Pero creo que desde el principio no gustó en el conjunto de los dirigentes. Quiero pensar que no fue una decisión electoral porque me parece que esto es algo bastante más serio.

Tras el resultado de las europeas en las que parecen que los dos grandes partidos se han dado un gran batacazo, ¿a qué cree que se debe esa pérdida de votos cuando hace tan solo tres años hubo una gran mayoría para el PP?

La crisis es una de las razones, pues hay que tomar medidas que no son agradables y les exigimos un mayor esfuerzo a los ciudadanos  pero suelen ser personas sensatas y cuando el esfuerzo va acompañado de una recompensa lo entienden. Lo que los ciudadanos no han entendido y no pueden entender son los casos de corrupción a todos los niveles. Ese es el auténtico mal que tenemos ahora mismo todos los partidos políticos y muchas organizaciones. Este es el gran problema que genera desconfianza y descredito en los políticos. La corrupción es al fin y al cabo un robo y eso no lo entiende nadie.

 

Valdeón presume de los servicios públicos “de calidad” de Castilla y León.
 

Otra de las propuesta que ha sido muy polémica en los últimos meses ha sido la de la elección directa de los alcaldes, ¿qué opinión tiene al respecto?

Esa sí que creo que es una buena medida. Lo que es cierto es que no la puede hacer un partido solo, tiene que tener mayor consenso entre los grupos políticos. Quizá yo tenga una visión muy personal porque en el primer mandato en la alcaldía de Zamora gané con una mayoría no absoluta; la mayoría absoluta eran trece concejales y yo tenía doce. Pero hubo la posibilidad de que hubiese un bipartito y haber nombrado alcalde al que tenía dos concejales. Eso estuvo en el aire hasta el momento en el que tomé posesión y a mí me parecía muy injusto que si la lista que encabezaba yo tenía doce concejales y muchos más votos, hubiera podido ser alcalde el que tenía dos concejales. Y estuvo a punto de pasar. Y yo creo que eso tampoco le gustaría a los ciudadanos.

Lleva ya casi ocho años en la alcaldía y ha dicho que no se va a presentar en 2015, ¿por qué?

Es una decisión básicamente personal. Es cierto que lo dije desde el principio que mi proyecto tenía que estar hecho en ocho años. Ya planteé que me iba a poner un límite. Además es bueno renovarse porque cuando llevas mucho tiempo tú mismo vas perdiendo, no voy a decir la ilusión, pero sí esa claridad de ideas que tienes cuando llegas a un puesto de trabajo. Crees que muchas cosas tienen solución pero cuando ya has visto que no la tienen, tú mismo ves más difícil seguir, independientemente de que en el partido provincial no me he encontrado lo suficientemente apoyada.

 

“Se nos juzga y se os exige mucho más que a los varones”
 

¿Por qué cree que el partido no la apoya?

Creo que es simplemente una cuestión personal, por algo que no entiendo mucho. Quizá porque aunque somos de un mismo partido y compartamos ideología, las personas somos muy diferentes y el presidente de mi partido es una persona muy distinta a mí en cuestiones personales. Los alcaldes necesitamos mucho apoyo porque es la tarea más difícil porque damos la cara, porque ningún ayuntamiento tiene recursos ilimitados, somos los pobres de las administraciones. Aunque creo que también el partido tiene una labor de ayudar a través de los militantes. En mi caso ese apoyo no se produjo aunque ahora me siento muy querida por los ciudadanos, pero creo que ha llegado el momento de acabar sobre todo porque tenía el balance hecho y considero que hay que tener el entorno unido y sentirse en sintonía con tu partido y con el resto de instituciones.

Siempre se ha dicho que usted se sale un poco de la fila del partido, que ha hecho declaraciones que no van en la línea del PP.

Eso es cierto pero creo que la obligación de un político es, respetando todo, hablar. A mí se me ha reprochado en algunos casos por parte del partido que por qué hablaba del aborto cuando yo solo tenía que hablar del alcantarillado, el saneamiento y las aceras de Zamora, que esa era mi obligación. Yo creo que no, que los políticos no podemos limitarnos solo a lo que estamos haciendo, sino que si estas completamente convencido tienes que ir un poco más allá. A veces los partidos tenemos miedo a hablar, ¿por qué? No lo entiendo, pero bueno sí que es cierto que se me ha reprochado, tampoco voy a hacer como que lo ignoro. Lo curioso es que todos los dirigentes pueden criticar decisiones del Gobierno pero en cambio cuando lo hace una mujer y en un tema muy social parece que molesta más y eso es un error. Tenemos que defender lo que creemos.

En otras ocasiones ha dicho que no le gusta la gente que “se aferra al sillón”, ¿qué opina de compañeros como el Alcalde León de la Riva, que lleva casi veinte años en el cargo?

Les admiro en el sentido de que creen que todavía hay cosas que pueden hacer en su ciudad. Mi sensación es que las que no he podido llevar a cabo las veo ya difícilmente alcanzables. Mi percepción es que es bueno cambiar y que llegue otra persona con nuevos bríos pero también digo que respeto mucho porque yo he puesto un límite a mi proyecto. Quizá en ciudades más grandes, como Valladolid, se necesita más tiempo.

Se rumorea que puedes ser la sucesora de Herrera.

Creo que eso lo dicen algunas personas que me tienen cariño y que saben que he trabajado con él. Lo primero, creo que Herrera tiene todavía cosas que hacer en Castilla y León, creo que es su voluntad y además estaríamos encantados. El tiempo dirá, pero creo que son estas personas que me tienen cariño.

¿Pretende seguir en política a pesar de dejar la alcaldía?

Si hay algo que me convenza sí, pero estoy en un momento de mi vida en el que creo que no es necesario estar en política para tener una vida socialmente satisfactoria. Hay muchas formas de trabajar en la sociedad por eso digo que si hay algo en política que yo pueda hacer y que crea que lo puedo hacer con dignidad, lo haré, pero no aferrarme. Si puedo hacer algo bien, si no volveré a mi trabajo agradecida de haber estado muchos años en política.

¿Volvería a ejercer como médico?

Volvería a la administración sanitaria, que es donde tengo mi trabajo. De médico asistencial ya no, esas cosas se pierden con el tiempo pero a la administración sanitaria sí que volvería a trabajar y además lo haría feliz.

Aún le queda llegar hasta 2015, ¿qué proyectos tiene para Zamora en el tiempo que queda?

El balance que tenemos en Zamora es muy completo, es decir, he hecho una tarea muy importante en muchos ámbitos como mantener todos los puestos de trabajo o que la ciudad se conozca, porque Zamora era una gran desconocida. Es una ciudad pequeña pero con posibilidades de desarrollo. Ahora llega el AVE y la autovía de la Ruta de la Plata. Me queda una espinita que quizá es más personal, había prometido un nuevo parque de bomberos y un edificio de policía municipal, el parque todavía no está. Son pequeños detalles y creo que con la crisis económica hemos dejado un Ayuntamiento saneado, sin perder puestos de trabajo y con un compromiso social importante. Me siento especialmente satisfecha con la gente que viene y dice que se lo pasó bien. Es muy importante porque no solamente nos hace más felices sino que además deja dinero en la ciudad, y eso creo que estos años lo hemos conseguido.

Cristina Bello Martínez

María de Lara Hurtado

María Sáez González

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Publicado el 20 noviembre, 2014 en Castilla y León, Entrevistas y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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