Más “sin” que “con”

¡Extra, extra! ¡Lo mismo de siempre!

Malas noticias.

El mundo no está bien hecho, Jorge Guillén, y le voy a mostrar algunos de los rostros del porqué. Raúl, de 19 años, es un olvidado del Magreb más pobre; Emanuel Mukasa simboliza el exponente máximo de locura que el ser humano es capaz de alcanzar; Ruksana es cómplice del sacrificio que conlleva vivir en un país donde los derechos de la mujer son asignatura (muy) pendiente y Carmen Martínez…ella es la luchadora protagonista de estas líneas.

El pasado viernes, numerosos furgones policiales pusieron punto y final a cincuenta años de “hogar, dulce hogar” en la calle Sierra de Palomeras (Vallecas, Madrid). ¿Víctima en esta ocasión del Estado de Malestar #MarcaEspaña? Carmen Martínez, una anciana de 85 años que avaló con su vivienda hace cuatro años un préstamo (40.000 euros) de su hijo a un particular y ahora es desahuciada. Mano delante, mano detrás y búsquese usted la vida, señora, que la cosa está muy mal.

Carmen Martínez Ayuso

                                          Carmen Martínez Ayuso//Fuente: diario El País

(Redoble de tambores) Entonces, en medio del caos de la tragedia, apareció ella. Cinturón negro en inglés y veterana en eso de asumir responsabilidades políticas y sociales y gobernar para el bien común del pueblo: Botella, Ana Botella. Al enterarse de la terrible noticia, la alcaldesa de Madrid se comprometió a ofrecer a Carmen Martínez una vivienda social porque, como todos ustedes saben, Ana Botella se caracteriza por su gran y desinteresado corazón.

Cri cri.

Vale, quizás no sean sus atributos más destacados. En cualquier caso, la mujer de Aznar respira ya tranquila porque, finalmente y gracias a los héroes espontáneos que surgen en épocas de vacas flacas, Ana Botella podrá no traicionarse a sí misma y faltar a la promesa de proporcionar a Carmen una nueva vivienda digna. En su lugar, el equipo de fútbol madrileño Rayo Vallecano ha tomado el relevo de la situación y se ha comprometido a ayudar económicamente a la anciana de 85 años a través de donaciones propiasiniciativas de recaudación varias (ahí entramos en juego cada uno de nosotros).

Disfruta de tus derechos fundamentales que son grati…ah, no.

La historia de Carmen es el pan (duro) de cada día en España. Una España que, entre otras muchas barbaridades, da vía libre a prestamistas carroñeros para que expriman todo el jugo a familias en situaciones económicas límite ofreciéndoles contratos abusivos que ponen en riesgo su condición de seres humanos. Sin embargo, el país (haciendo honor al refrán “cree el ladrón que todos son de su condición”) no contaba precisamente con eso, los seres humanos. Qué poco previsores…

¡Extra, extra! ¡Nuestra especie no está en extinción!

Anuncios

Publicado el 28 noviembre, 2014 en Política Social y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s